Documento legal
Escrita para que se entienda a la primera. Explica qué información se maneja cuando usas Dale Chat, qué no te pedimos nunca y qué puedes pedir tú.
Última actualización: 24 de septiembre de 2026
Dale Chat funciona sin cuenta. Para entrar a conversar no hace falta correo electrónico, número de teléfono, nombre real, fecha de nacimiento exacta ni foto de perfil, porque no existen perfiles públicos que llenar. Tampoco se pide tarjeta para usar las conversaciones incluidas al entrar.
Algunas cosas se guardan en el almacenamiento local de tu propio navegador: viven en tu dispositivo y desaparecen cuando borras los datos del sitio.
El navegador también puede recordar ajustes prácticos, como el modo con el que entraste la última vez o el estado del audio. Son preferencias de comodidad, no un historial de conversaciones.
En el menú de tu navegador, en «Borrar datos de navegación» o «Configuración del sitio», elimina los datos de este sitio. Todo lo anterior se va con eso y la próxima visita empieza de cero.
Para que una conexión en vivo funcione hacen falta datos técnicos: dirección IP, tipo y versión de navegador, sistema operativo, idioma, tipo de dispositivo y datos de calidad de la conexión. Se usan para enrutar la llamada, ajustar la calidad, prevenir abusos y detectar fallos.
El video y el audio se transmiten en tiempo real entre los participantes. No se publican en ningún perfil ni quedan disponibles como biblioteca de contenido, porque el servicio no tiene perfiles ni historial de conversaciones para consultar después.
Lo que sí conviene tener presente: nadie puede impedir técnicamente que la otra persona grabe su propia pantalla con herramientas externas. Hacerlo sin consentimiento está prohibido por nuestras normas y se sanciona, pero no queremos venderte una protección que ninguna plataforma de video puede garantizar. Comparte solo lo que estarías dispuesto a que se viera.
Cuando usas el botón de reportar, se registra la información necesaria para revisar el caso: el momento de la sesión, los identificadores técnicos de las dos partes y el motivo que elegiste. Ese registro se conserva el tiempo razonable para investigar, aplicar una sanción y poder responder si la persona sancionada reclama.
Los bloqueos que aplicas se recuerdan para que esa persona no vuelva a aparecerte. Es la única «lista» asociada a tu uso del servicio y existe a tu favor.
Empezar es gratis, pero el servicio no es ilimitado: cuando se agotan las conversaciones incluidas, seguir hablando consume créditos. Si compras créditos, el cobro lo procesa el proveedor de pago correspondiente. Los números completos de tarjeta no pasan por nosotros: los gestiona el procesador. De nuestro lado queda el registro de la compra (importe, fecha, identificador de la transacción) para soporte, contabilidad y eventuales reembolsos.
Usamos cookies y tecnologías similares para dos cosas: que el sitio funcione (sesión, seguridad, preferencias) y para entender de forma agregada cómo se usa —— cuántas visitas hay, desde qué países, qué páginas se leen. Esa medición se mira en conjunto, no persona por persona. Puedes bloquear o borrar las cookies desde tu navegador; si bloqueas las técnicas, es posible que algo deje de funcionar bien.
No vendemos, alquilamos ni intercambiamos información personal. Solo se comparte con proveedores que hacen funcionar el servicio —— alojamiento, transmisión de video, procesamiento de pagos, medición —— y únicamente con lo que cada uno necesita para su tarea. También podríamos tener que entregar información si una autoridad competente lo exige mediante un requerimiento válido, o para investigar un abuso grave contra otra persona.
Según dónde vivas, puedes tener derecho a saber qué información existe sobre ti, a pedir que se corrija o se elimine y a oponerte a ciertos usos. Aquí hay un matiz práctico: al no haber cuenta, en la mayoría de los casos no hay un expediente con tu nombre que consultar, y la parte que sí está en tu dispositivo la borras tú en un par de toques (sección 2).
Si tu solicitud tiene que ver con una sesión concreta o con una compra, usa el botón de reportar dentro del chat o el canal de soporte del medio de pago que usaste, indicando fecha, hora aproximada e identificador de la transacción. Sin esos datos no hay forma de encontrar el registro correcto, y tampoco queremos borrar el de otra persona por error.
Dale Chat es solo para mayores de 18 años. No está dirigido a menores y no recogemos información de menores de forma consciente. Si detectamos que una persona menor de edad está usando el servicio, se le corta el acceso y se elimina lo que haya quedado asociado a esa sesión. Si eres madre, padre o tutor y crees que un menor a tu cargo lo ha usado, repórtalo desde el sitio para que lo revisemos.
Si el servicio cambia, esta página cambia con él. Cuando eso pase, actualizaremos la fecha que aparece arriba, y si el cambio es importante lo avisaremos de forma visible en el sitio. Seguir usando Dale Chat después de una actualización significa que aceptas la versión vigente.
Las reglas de comportamiento y lo que ocurre cuando alguien las incumple están en Términos y normas. Quiénes somos y por qué el sitio funciona así, en Sobre nosotros.
Video, voz o texto, uno a uno y sin crear cuenta. Gratis para empezar.
Entrar al chatSolo para mayores de 18 años.